
Una familia unida, puede ser un buen negocio. Si el entorno social de un deportista de élite es esencial para su desarrollo, que la familia aporte un valor económico es todo un logro.
Eso es lo que ha logrado la familia Beckham. Así que su retirada en 2013 con 38 años tras 21 temporadas en activo no supondría, al menos al corto plazo, una merma significativa en sus ingresos familiares.
Una cuidada gestión de su imagen ha permitido que los ingresos deportivos solo supongan el 9% de su fortuna, a la que la actividad de su esposa, Victoria Beckham aporta 35 millones de euros. David Beckham ha servido de cara a marcas como H&M, Breitling, Pepsi, Samsung, Marks&Spencer, Sky TV, Yahoo, Armani o Adidas.
La hoja de ruta familiar para facilitar nuevos ingresos ha alcanzado a la nueva generación, convirtiendo a sus hijos ya en una fuente de ingresos a través de sus primeras presencias para marcas publicitarias.





