Allen Iverson – el que fuera escolta de los Sixers y los Grizzlies (NBA), y del Besitkas turco – cerró 2012 deshahuciado de su mansión de 4,5 millones de dolares. Tras acumular ingresos por 154 millones de dólares en toda su carrera, tocó techo en el año 2001.
Un drama que supone la vuelta del jugador al inicio de su carrera, cuando con 17 años fue condenado a 15 años de carcel, de los que se libró – tras un paso por el correccional – gracias a un indulto.
Sin embargo, su mala planificación financiera ha provocado que haya malgastado todos los ingresos de una carrera desarrollada gracias a aquella “segunda oportunidad”.





















