Este vídeo de cómo ha evolucionado la HAKA – el baile de origen Maorí ahora famoso por ser ejecutado antes de los partidos por los jugadores de la selección de Rugby de Nueva Zelanda, los “all Blacks” – me ha recordado algo.
Ver cómo intentaban realizar estas hakas a lo largo de los años me ha recordado que el cambio solo se nota a largo plazo. Un cambio no es fácil, lleva tiempo. Las primeras veces que hacemos algo nuevo nos sentimos raros. El principal enemigo somos nosotros mismos, no acabamos de creernos lo que estamos haciendo. O sencillamente no lo hemos hecho repetidamente el número necesario de veces.
Pero la consistencia a largo plazo, el hacer algo cada vez con más pasión, acaba logrando el éxito. Nadie duda hoy de que la ejecución de la Haka es uno de los momentos más emocionantes de un partido de rugby internacional .
Quien se lo iba a decir a los señores neozelandeses no maoríes que allá por 1905 empezaron a ejecutar la Haka en partidos de rugby- no sin cierta torpeza – que algún día lograrían esta perfecta acción de grupo:
Postdata:
Para entender la profundidad del sentido de esta danza puedes ver estos dos ejemplos de Haka: en un homenaje a un profesor de instituto fallecido y en el homenaje de militares neozelandeses a sus compañeros fallecidos en Afganistán.





















